Posiblemente, una de las mejores series de televisión jamás realizadas, por no decir la mejor, que es en realidad lo que pienso. La temática también ayuda, con el montón de historias que se cuentan sobre la mafia, y lo morboso del tema. Verlo desde la comodidad del sillón es bastante mejor que vivirlo. Porque a todos nos gustan los Soprano, Toni incluso nos cae bastante bien, aunque sabes que es hijo de puta máximo... extorsiona, mata, encarga matar, engaña a su mujer y a practicamente toda su familia, y demás actos no mucho mejores. Pero nos cae bien. ¿Porque? Pues porque a todos nos gustaría ser en parte como él.
Digamos que la parte de matar y la de engañar a la mujer no lo compartimos, incluso vamos a dejar de la lado la parte de sus negocios de dudosa legitimidad e incluso legalidad, pero a quien no le gustaría mandar a un par de tus hombres a darle un recado a ese vecino tan capullo que no sabe hacer otra cosa que molestar, que todo le parece mal, que en las reuniones de la comunidad se queja a destajo y luego es el que más porculo da de todo el vecindario... quizá con una visita de Furio todo se solucionase, o incluso que por las molestias causadas por todo el tiempo pagase él la comunidad de todos más 10% para cada vecino, a todos nos gustaría eso. También se nos ha dado el caso, a muchos, que estando en época de estudios nos tropezabamos con ese profesor que se nos atraviesa, que nos cae mal, pero nosotros a él también, que te corrige los exámenes al mínimo error, que los trabajos que haces siempre les parecen poco trabajados, a ese también le podrian hacer una visita, pero quizá no a él directamente, mejor a su casa, y dajarla como si hubiese pasado por allí una manada de ñús, o incluso centrarnos en su coche y dejarlo hecho bicarbonato en la puerta de la facultad, escuela o centro de estudios al que asistieramos.
No solo a Los Soprano me refiero en cuanto a este tipo de comportamientos, a todo el cine de temática mafiosa. A pesar de considerarnos de pensamiento liberal, incluso pudiendonos considerar ciudadanos de izquierdas nos vemos atraidos por ese comportamiento, ese tomarse la justicia por su mano, porque hay veces que de otro modo no se haría justicia o no la suficiente. Llegar a casi admirar comportamientos practicamente fascistas de los personajes mafiosos (ahí está el presidente italiano, aunque ese no sea motivo de admiración), cuando en realidad son una pesadilla para cualquier persona que se cruce en sus vidas y no corresponda con el tributo que ellos pidan. Sea como sea, es así, nos gusta verlo por la tele, en el cine o incluso leerlo en libros sobre el tema, nos gustaría en ciertos momentos tener el poder de vengarte de ese tipo tan cabrón que te ha rallado el coche aparcando y no te quiere dar parte al seguro o ese vecino que construye el muro de su casa a escasos centimetros de tu ventana, aquella que daba al descanpado.
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