Fracois Truffaut - Jules et Jim
Sin duda alguna, una obra maestra indiscutible, en mi opinión una de las mejores películas de todos los tiempos, de las que permanecen increblantables al paso del tiempo, una maravilla.
Dos amigos, Jules y Jim, se enamoran de la misma mujer, la volátil Catherine. Es Jim quien se casa con ella. Los dos amigos son llamados a la guerra y al fin de esta Jules va a visitar a la pareja a Alemania y descubre que el matrimonio de su amigo Jim no funciona, Catherine tiene amantes y Jim lo sabe, y le pide a Jules que se acueste con ella, a partir de aquí se suceden toda clase de situaciones que Truffaut muestra maravillosamente, donde entra en el juego Albert, uno de los amantes de Catherine, la escena se muestra confusa, de forma que no se sabe lo que realmente quiere Catherine, esta misma, le pide a Jules tener un hijo, pero tras intentarlo no lo consiguen, Jules decide volver con su novia para casarse, pero Catherine le da un fin a su gusto a la relación.

La fotografía es fantástica, a cargo de Raoul Coutard, quien también trabajó con Godard. Realmente hay planos de una belleza tremenda, y que dan a la película parte de su grandeza. Los decorados y la estética de la película, ambientados a principios de siglo, son muy característicos.
Sin duda la película tiene dos partes bien diferenciadas por la guerra. Antes de está, la película tiene un ritmo muy agradable, donde lo hechos se suceden uno tras otro, pero tras la guerra, Truffaut se para mucho más para dar a conocer los pormenores de la relaciones entre los personajes, donde se observan las escenas más intimistas del filme.
A pesar de los enfrentamientos entre los dos amigos-enemigos nunca pierden su amistad, pero que esto sea creíble es gracias a las grandiosas actuaciones de Oskar Werner y Henri Serre, pero claro a Jeanne Moureau no la podemos obviar de ninguna de las maneras, no solo que cumple su papel, sino que lo eleva mucho más de lo exigido, además no es necesario decir que su belleza en esta película es apabullante, por esto es que debo decir que me enamoré de ella desde que vi por primera vez esta película, y es sin duda en esta donde demostró su grandes cualidades interpretativas.

La idea de Jules y Jim es una adaptación del libro del mismo nombre de Henri-Pierre Roche, el cual estuvo encantado de la propuesta, la pena es que nunca pudiese ver la adaptación de su obra en el cine, ya que cuando se estaba haciendo el contaba ya con ochenta años y no consiguió llegar a verla.
La película tuvo un grandioso éxito en su momento, hasta el punto de ser puesta en duda por sus compañeros de la Nouvelle Vague, pero esto no quitó que los jóvenes de la época la consideraran ya como una película de culto y hasta el punto de que se vendían camisetas y gorras de la película.
Yo resalto, la escena en que Jules va a recoger a Catherine y esta al quemar las mentiras escritas en unos papelitos se prende el vestido, esta escena me parece maravillosa, en la que Jules apaga el vestido y después ayuda a Catherine, pasándole el nuevo vestido a través del biombo y recoge los papeles quemados. Aunque también me parece fascinante la última escena de la película con ese puente roto.
François Truffaut es la persona con la que se puede hablar de cualquier tema, el conversador que sabe escuchar y que da su opinión humildemente, un profesor, una excelente persona, a pesar de su dura niñez, y que afortunadamente fue rescatado para dedicarse al cine. Un hombre culto, algo que queda demostrado en sus películas, donde su personajes charlan sobre arte, son artistas o asisten a manifestaciones artísticas, Truffaut era un hombre tranquilo y agradable que sin duda murió demasiado pronto y que nos dejó con el deseó de haber leído sus libros, unos libros que nunca escribió pero que hubiesen sido maravillosos.
Guada dijo
Te has equivocado con los nombres de los personajes; el que se casa con Catherine y tiene una hija con ella es Jules (el actor austriaco Oscar Werner), y el otro amigo, el francés, es Jim (Henri Serre).
Jules no le pide a Jim que se acueste con su mujer, simplemente acepta su aventura porque sabe que el amor suyo propio está acabado. Son tres grandes amigos, que se quieren y se respetan, aunque el amor se cuela trágico entre ellos. En su época supuso lo que supuso porque sobretodo planteaba otra forma de amar, libremente (aunque en la película desencadene ese final trágico). Acaba mal porque al fin y al cabo todos los pioneros en algo corren ese riesgo.
Decir que es una de las mejores películas de la historia... me parece un poco exagerado. Sin duda es una obra atemporal, pero técnicamente hablando tiene muchos fallos (las imágenes de archivo de la guerra, la atmósfera e interacción de los personajes demasiado fríos, el ritmo irregular...). Lo bueno de esta pelicula es el sabor de boca que deja, porque desde luego transmite y mucho; las imágenes de la carrera del puente, el beso al que te referías y el vitalismo de todo el conjunto. Es una pelicula que siempre me ha gustado más cuando la recordaba que cuando la veía.
16 Junio 2006 | 07:35 PM