Categoría: Conciertos
14 Octubre 2009
Llega noviembre y con él los nuevos conciertos de algunas festivales de jazz de la zona, así que voy a analizar brevemente los festivales de Granada y Málaga.
Granada
Eddie Gómez Trio - Interesante, el trabajo del contrabajista es irregular pero tiene buenos momentos, lo más interesante es el bateria que lo acompaña, Billy Hart. Me pensé seriamente ir por la presencia de Hart, pero la fecha no me cuadraba.
Richard Bona - El pesado de Richard, otra vez por aqui, se ve que se a comprado casa por la zona, porque no falla ni un año, si no en un festival es en otro.
Brandford Marsalis - Puedes ser interesante, a pesar de ser hermano de uno de los músicos más coñazo de los últimos tiempos, aun así, me abstengo. A ver si para la próxima se lanzan a por el hermano trombonista, Delfeayo, que si parece tomarse esto del jazz bastante en serio.
Abdullah Ibrahim Trio - Imperdible, no se puede faltar, hay que ir. Uno de los mejores músicos de jazz vivos. Además, llevaba ya un montón de tiempo con ganas de verlo.
Overtone Quartet - All Stars formado por Jason Moran, Dave Holland, Chris Potter y Eric Harland. Estoy seguro de que va a estar bien, aunque Potter me chirría un poco ahí en medio, espero que se porte bien. El resto de los músicos son garantía de calidad. Allí estaré.
Cassandra Wilson - Jornada de descanso.
Erik Truffaz Quartet - Tras un gran primer disco su música empezó a parecerme aburrida, en parte por el uso no muy afortunada de maquinitas, y aunque viene con formato acustico ya no me fio. Los experimentos, con Casera blanca.
Kevin Mahogany & Granada Big Band - Este es el típico concierto al que puedes ir sin espectativas de mucho y luego llevarte una grata sorpresa.
Ignacio Berroa Quartet and David Sanchez - No es lo que busco en el jazz, no me gusta.
La verdad es que estoy contento con el festival de este año, va tomando vuelo con respecto a otras ediciones, como ya suplicaba, al menos dos conciertos realmente interesantes para mi gusto, no pido más. Aprobado para los organizadores este año. Aunque todavía queda quitarse la espinita de Enrico Rava de el año pasado.
www.jazzgranada.es
Málaga
Se han quedado descansando los del Cervantes este año, ni uno al que se pueda hacer el esfuerzo de asistir, ni siquiera para cubrir expediente. Lamentable.
The Glenn Miller Orchestra - Ya son ganas de seguir comiendo el nombre de Miller, tienendo en cuenta que el lider de la orquesta murió en 1944. Jazz para los que no les gusta el jazz.
Michel Camilo - Sopor, creo que es la palabra que mejor define lo que me transmite el pianista, que además, viene solo, como los grandes.
Richard Bona - Que pesao es...
www.teatrocervantes.com/
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1 Agosto 2006
Tras la noticia de que Ornette Coleman tocaba en España, la cuestión era: "ahora o nunca", porque la situación es que solo da 5 o 6 conciertos al año, y lleva diez años sin sacar disco bajo su nombre. Ornette está dedicado a la pintura, y portadas de discos de gente como Anthony Braxton son cosa suya.
El sentarse tan cerca de una persona tan grande impone, tan grande me refiero a tan importante, porque el sacarse de la manga el free jazz son cosas de gente importante. La calidad que el cuarteto de Coleman demostraró estuvo a la altura de lo esperado, por supuesto, y eso hace impagable el viaje Malaga-Galapagar, y Málaga-Pernanbuco si hiciese falta.
La banda, liderada por el maestro Ornette Coleman, a la trompeta, saxo alto y violin, la completaban su hijo, el gran bateria Denardo Coleman, y los bajistas Tony Falanga al contrabajo, y Al Macdowell al bajo electrico.
Nada más empezar se sentia que aquello iba a ser serio, y lo fue. Ornette, como siempre apareció con un traje pintoresco, esta vez fue traje azul, y camisa verde, colores vivos en un comienzo introspectivo, y fuerte, para ir creciendo en esa dirección, y cuando habia creado una atmosfera oscura, con un Falanga tocando su cotrabajo con un arco de forma magistral, de maneraque más que un contrabajo sonara como un cello, Ornette se dispara hacia el lado contrario con un calipso, pero claro, a su estilo, algo nada convencional, se sacó de la manga un calipso que el crítico de jazz de El Pais, un tal J.M. García Fernandez pareció no entender muy bien, o al menos eso demostró en su columna del dia 1 de Julio. García Fernandez pueso en duda la credibilidad de Coleman de mala manera, pero además, se desenmascaró como un ignorante, confundiendo el calipso con rumba, con jota y con lo que le dió la gana, puso en tela de juicio toda la carrera de Coleman sin temblarle siquiera el pulso, dijo cosas como: "Otros lo llaman "vanguardia", "free jazz" o "tomadura de pelo"; la octava maravilla o un puro disparate sin orden ni concierto musical; el caos. A Ornette se le goza o se le detesta, que de una cosa a la otra hay un paso." Antes semejante afirmación no me queda otra cosa que llamarlo desde aqui IGNORANTE, porque como ya digo antes, a lo largo de su columna además dudar de la calidad musical que ofrece el músico, también se descubre como el completo ignorante que és.
El concierto siguió tras el calipso manierista que dió lugar a la confusión de García Fernandez y prosiguieron en su desarrollo, cada vez más unidos y compactos, sonando cada vez mejor y más agusto, entoces comienza a sonar "Lonely Woman" de su album "The Shape of Jazz to Come", que para mi fue uno de los grandes momentos del concierto, junto al último tema, en el que por fin Ornette cogió el violín y que fue el punto más alto de todo el recital, con el tema "Song X". Aún así, no todo terminó aqui, el teatro entero de pie pidió un tema más, que un Ornette Coleman bastante cansado ya, no tardó demasiado en conceder, esta vez ya no se consiguió la atmosfera que a lo largo del concierto habia trabajado, pero fue satisfactorio el poder disfrutar durante otro tema de sus fraseo de saxo, y de su trompeta, con la que se defiende sobradamente.
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13 Diciembre 2005
Debo agradecer antes de nada a los organizadores del festival, no son empresarios, no se dedican a montar conciertos, son sencilla y llanamente dos aficionados a la música que demuestraron que se pueden hacer cosas si se quiere, ellos son Antonio y Germán, dos grandes personas a las cuales estimo infinitamente.
Los primeros en actuar fueron ZOOM, de Algecieras, grupo de hard rock con influencias de Black Sabbath, Mountain, que cuenta con gente del gran grupo Viaje a 800, la actuación se tuvo que retrasar, y por tanto también tuvieron que acabar antes, fue una verdadera pena, porque ya habiamos entrado en calor con una grandiosa versión de "Recuerdos de una noche" de Triana, y cuando colgaron los instrumentos nos quedamos con la miel en la boca. Necesitamos nuestra dosis ZOOM en condiciones, ojala pronto tengamos la oportunidad de quedarnos satisfechos. Además ahora están preparando su primer disco, que esperamos impacientes.
Electric Riders fueron los siguientes, y nos descargaron una sesión de
psicodelia que será dificil de olvidar por los que presenciamos su actuación, son grandiosos, desde su guitarrista Adolfo Alcocer, pasando por su cantante David "Dowie", hasta la gran base ritmica que forma bajo/batería, sin la cual sería imposible que Adolfo se explaye como lo hace en directo. Hay que destacar además de sus temas, muchos de ellos nuevos, sus versiones de Jeronimo (grupo alemán de los 70) y la grandiosa interpretación de "Astronomy Domine" de Pink Floyd, vaya forma de terminar el concierto, nos dejó a todos en extasis, ahora solo falta esperar a que su nuevo disco esté listo, queremos más Eletric Riders.
Mater Dronic Trio era la banda que más esperaba en directo, y no decepcionaron, Adrian y Sergio Ceballos (hermanos, del grupo RIP KC) a la batería y bajo, y JC Sisto a la guitarra.
Madre de dios, como toca Sisto, pura psicodelia hendriana corría por el mastil de su Jaguar, algo tremendo, arrancaron con una ácida versión de "Going Down" que me dejó en estado de shock, después de eso todo fue una locura, una batería trepidante, y Sisto haciendo de la suyas, sobresaturando su Marshall, y dejandonos boquiabiertos. Sencillamente este hombre está tocado por la gracia. Salvaje cuando quería, sencillo cuando era necesario, todo en su sitio, en su justa medida. Para el que no haya tenido la oportunidad de verlo en directo, le recomiendo que se convenza con su disco "Mundo Espectro", una verdadera obra maestra de la psicodelia en todas sus extensiones. Ahora lo ideal sería, en la medida de los posible, una nueva entrega de las aventuras guitarreras de Sisto.
Tras el viaje espacial de Mater Dronic poco podía hacerme salir del trance, recuerdo al amigo Germán preguntadome "¿Pero en que año estamos?". Pues hay un hombre que puede hacerte bajar a la tierra de nuevo, ese hombre se llama Brainloster, y su grupo Green Manalishi, tras la separación de Mermaid no podía estar parado y nos ataca de nuevo con nueva banda y un discazo bajo el brazo.
Desde el primer acorde de 21st Century Heroes la magia se apodera del escenario y allá vamos, sin parar para enlazarla con Hidden Intelligence, pero ¿que pasa?, no suena el bajo, paran de tocar, cambio de ampli, y "one, two, three, four..." seguimos por donde nos quedamos y aqui no ha pasado nada, de nuevo todo comienza a vibrar, y el rock fluye sin problemas, la gente muy animada y pedazo de versión de "Sin City" de AC/DC, hasta que el momento más esperado para mi llegó, mi favorita del disco es Great White Shark y empieza a sonar el ritmazo de su comienzo, y todo es una locura, grandioso momento para el que escribe que no se podía imaginar que para terminar empezarían a sonar las notas del principio de Silver Bullet de Mermaid, la magia se eleva en potencia y de nuevo la fiesta del rock se estable en el público, un buen sabor de boca para terminar el concierto.
Tras semejante espectáculo de Green Manalishi es dificil salir a tocar, pues RIP KC se veian en esa dificil situación, que supieron salvar con su estilo, cada vez más personal. Los hermanos Ceballo de nuevo en acción,
Flying V en mano Sergio, comienza el concierto, Adrian a la batería demostrando ser de lo mejorcito que hay en el pais. Ya van tomando forma los nuevos caminos del grupo, de forma más ambiental y atmosferica, pero no dejan de dar caña en los momentos necesarios, afortunadamente tocaron la que es una de sus grandes canciones y mi favorita de ellos, "Blood Perceptions", un tema con gran influencia andaluza flamencoide. El concierto de RIP KC fue una vuelta a la tranquilidad y un grandioso cierre del festival.
Ahora tras la vuelta a la tranquilidad y las sensaciones se ordenan adecuadamente en mi cerebro, solo me queda esperar a que el año que viene todo sigua como hasta ahora en el peor de los casos y se repita la experiencia de este Festival Mentes de Ácido, una página sobre psicodelia, hard rock, progresivo, y blues rock, que aún siendo joven todavía, tiene proyectos en su ácida mente que ojala se hagan realidad.
Y por supuesto, agradecer a las grandes personas que son Poti (Zoom) David (Eletric Riders) y Txetxu Brainloster (Green Manalishi) ser como son y creer de esa forma en lo que hacen.
http://www.mentesdeacido.com
Fotos: Morelli
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19 Noviembre 2005
Otra recuperación del pasado.
Forma parte de una nueva generación de músicos que ya van dando a entender lo que nos espera en un futuro. Avishai nació en 1971 en Jerusalén, donde inició desde pequeño sus estudios de piano, que luego cambiaria por el contrabajo. Luego se trasladaría a Estados Unidos para continuar sus estudios de piano y bajo eléctrico, y más tarde regreso de nuevo a Israel para estudiar en la Music & Art. Academy, otra vez más vuelve a Nueva York, donde se introduce en la música latina, y donde trabajó con Danilo Pérez (actual pianista de la banda de Wayne Shorter) quien en 1996 lo llamó para grabar su primer trabajo discográfico, y últimamente formó parte del trío de Chick Corea.
La banda que nos presentó no era de músicos de renombre pero no por eso de poca calidad, al contrario. El mismo Avishai Cohen al contrabajo y bajo eléctrico, Sam Bar-Shseshet al piano, órgano y teclado eléctrico, Yosvany Aterry al saxofón y chekere y Mark Guiliana a la batería y percusiones.
El concierto derivó desde un clasicismo que se demostraron a lo largo de los cuatro o cinco primeros temas hasta tendencias más acid-jazz, pasando por algunas partes free-jazz sin dejar de mantener la calidad de sus interpretaciones.
Repaso sobre todo a su último trabajo discográfico, sin olvidar algunos temas de anteriores discos, improvisaciones y gran calidad interpretativa por parte de los cuatro miembros de la banda.
Avishai demostró su gran profesionalidad y destreza en su instrumento, destacar su fraseo, muy característico y original, además de su espontaneidad en su toque, recuerdo un concierto junto a Chick Corea, en el que en mitad de un solo de contrabajo rompió una cuerda, y resolvió magistralmente el problema tocando lo que pretendía en el resto de las cuerdas, fue una verdadera pasada.

Los músicos fueron una sorpresa, muy grata además, Sam Bar Shseshet demostró tener una gran capacidad musical y agilidad a las teclas, combinó tres sonidos distintos de teclado, el piano acústico, el teclado eléctrico, y el teclado Hammond con el que daba el toque acid al sonido, además de un extraño instrumento de teclas, de tamaño reducido que sacó a partir de la segunda mitad del concierto, por el que soplaba a trabes de un tubo y que se unía al pequeño teclado por el que tocaba. Yosvany Aterry, saxofonista cubano, no tuvo demasiado oportunidad de demostrar sus cualidades, pero si estuvo brillante en los momentos en los que le fue posible, y muy destacable la actuación de Mark Guiliana, que fue un verdadero trueno con la batería, todo tipo de cosas imaginables, y con el mayor gusto posible, que es lo más importante, tocando lo más suave imaginable cuando era el momento y con la pegada más potente en el momento en que era necesario, sin duda alguna uno de los alicientes del concierto.
Destacar la simpatía de los músicos, los cuatro muy jóvenes, que salieron a firmar discos, y no tuvieron el mínimo problema en fotografiarse junto al público cuando este lo pidió, comentar también la amistad que une a Sam Bar-Shseshet y a Mark Guiliana, ambos con tan solo veintitrés años y que estudian juntos en una academia musical de los Estados Unidos. Y la agradable conversación que tuvimos con Yosvany Aterry, que demostró su humildad y honestidad en las palabras que intercambiamos.
Foto: Morelli
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17 Noviembre 2005
Recupero lo que escribí el año pasado tras el concierto de Mike Stern.
Verdaderamente espectacular, no tengo otras palabras, la banda que se nos presentó en el escenario era un espectáculo, un lujo, una maravilla. Mike Stern a la guitarra, Richard Bona al bajo, Dennis Chambers a la batería, y Bob Franceschini al saxo.
Mike Stern no es menos que un maestro, alumno de Pat Metheny en Berklee, guitarrista de Blood, Sweat & Tears, miembro del grupo de Miles Davis y más tarde de Word of Mouth (liderada por Jaco Pastorius), para luego adentrarse en sus discos en solitario, no sin pasar por las bandas de Michael Brecker y Billy Cobham.
El concierto fue apoteósico, una verdadera fiesta de la música, y aunque siento decirlo,
los mayores culpables de el espectáculo fueron Dennis Chambers y Richard Bona, simplemente porque son unos músicos que forman parte de la élite mundial, no por eso digo que Stern no lo sea, pero por motivos que paso a explicar fueron los centros del escenario. Mike Stern tiene un fraseo muy suave, no tiene un ataque agresivo, muy fino, con mucho estilo, y acompañado de un sonido peculiar y personal, pero que en contrapartida a Dennis Chambers, que realizó verdaderos solos de rock, y que controla la intensidad y el tiempo magistralmente y Richard Bona, que con su simpatía y buen humor, y su verdadero virtuosismo al bajo y a la voz, casi eclipsaron a su líder. El concierto se basó en grandes temas jazz-rock, muy potente, hizo emocionar a todo el público y demostraron todos los músicos del escenario, dominar la más alta variedad de estilos y ser de los mejores en su instrumento.
Lo que si debo decir, es que yo, de ser Mike Stern, hubiese llevado una formación de trío, hubiese obviado al saxo, de echo la mayoría de los temas prescindían de su colaboración, y el fraseo de Franceschini me pareció diferente al estilo que intentaban desarrollar el resto de la banda, no por ello quiero quitarle merito, pero si que hubo momentos en los que hubiese preferido el trío sin saxo.
Dennis Chambers demostró ser un batería magnífico, un verdadero espectáculo musical, lleva tocando desde los seis años y a formado parte de bandas como las de David Sanborn y John Scofield. También ha tocado con los mismísimos Bill Evans, George Duke, The Breckers Brothers y Stanley Clark. En su actuación hubo momentos en los que pensé que perdería el ritmo, ya que forzaba el retraso del golpe al máximo, una verdadera maravilla, una contundencia bestial, y un control del ritmo increíble, era un verdadero metrónomo, parecía que no existían el resto de los músicos, el no los escuchaba, tocaba todo lo que quería y después entraba de nuevo en el ritmo con una facilidad apabullante.
Richard Bona, es puro espectáculo, un verdadero show. El músico de origen camerunés tiene un don especial para la música, domina gran cantidad de instrumentos y el control de su voz, una simpatía que engancha al público y que hace que se le aplauda constantemente al final de sus arrebatos musicales, su estilo se sitúa entre el jazz, el funk y la música africana, y donde mejor expresa esto es con su banda, donde desarrolla un jazz fusión de mucha calidad la cual recomiendo ver si se tiene oportunidad, ya que el concierto se convierte en una fiesta.
Realmente asistimos los allí presentes a un recital de jazz-rock, en todas sus variantes con temas más rock, otros más funk e incluso algunos rozando el bop.
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15 Noviembre 2005
Tras el buen sabor de boca dejado por Russell Malones & Benny Green, y un descanso en el que mientras se retiraba el piano y se montaba la batería y demás para el concierto de Konitz.
Muy bonito fue el detalle de tocar en acustico, y me explico, completamente acustico, al 100%, como a la vieja usanza, sin microfonos, solo batería, contrabajo y saxo alto, y la verdad, aquello dió otra dimensión al concierto, lo llevó a algo más preciosista.
Aunque Lee Konitz está ya muy mayor salvó el tipo, el hombre tiene ya 78 años, y eso hay que tenerlo en cuenta, aunque fisicamente esté muy joven y aparentemente ágil, a la hora de soplar se nota, no tiene la misma fuerza en la boca que antes, y en algunos momentos se venía abajo,
pero Konitz es un sabio, y eso lo hace salvar cualquier situación, recalco un tema en el que parecía Parker, en todo su estilo, autentico bop. La sección ritmica fue por tanto la gran protagonista, Mary Ann Mcsweeney, una señorita que además de guapa y buen tipo demostró ser una estupenda bajista, pero buena de verdad, sobre todo cuando cojía el arco, con el que hacía cosas preciosas, un fraseo muy curioso, y hacer sonar un contrabajo sin microfonos en un sitio tan grande tiene su mérito. Mark Feber era el encargado de la batería, el cual no paró en todo el concierto, y cuando digo no paró, digo que no paró, fue un sin parar de arreglos y pequeños detalles, todos en su justa medida, con buen gusto y en su momento, un acierto el escoger a este hombre por parte de Mr. Konitz.
La gran verguenza fue el público, que se fue marchando en el transcurso del recital, no se, no voy a entrar en buscar un calificativo para ellos, pero que menos que irrespetuosos, además, esta acción por poco nos deja a los que si disfrutamos con aquello, sin un bis, porque al terminar, soltaron los instrumentos, y al seguir aplaundiendo (los que quedabamos) la gente seguía marchandose, en vez de salir a tocar de nuevo, salieron a saludar, y se volvieron a ir, fue por nuestra insistencia por lo que se animaron a tocar otro tema más. El público de Málaga sigue siendo una cuenta pendiente con el jazz.
Tras el concierto pensabamos ir a cenar algo, pero antes nos quedamos charlando un rato en la puerta del teatro, y yo por casualidades de la vida, y buscando una papelera para tirar una lata de Cocacola, llego a la puerta de atras del teatro y allí, en ese momento me encuentro saliendo a Lee Konitz y sus músicos, Lee Konitz me firmó la entrada y saludé a sus acompañantes.
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15 Noviembre 2005
Muy gratificiante es encontrarte con esto cuando solo pensabas ir a ver a Lee Konitz, y te encuentras con otro concierto, y además como este.
Ellos dos solitos, Russel Malone a la guitarra y Benny Green al piano, se tiraron cerca de hora y media tocando, incluido el bis, algúna versión también calló, de Lee Konitz mismamente.
El concierto fue a más conforme iba avanzando, hasta que en el bis fue cuando fueron más intensos en la interpretación, eso si, muy clásicos, no arriesgaban mucho, pero no por eso menos buenos. Muy bonito, la verdad, son gente fina, con un toque delicado, tocaron muy bajito, se miraban y hacian algúna subida de intensidad, pero por lo general muy piano. Me gustó sobre todo Russell Malone, que demostró saber en que momento tiene que dar una subida de intensidad, y no quiere decir que Benny Green no supiese, pero se mostró más recatado en ese aspecto. El único problema de un concierto con esta formación, es que si no se da mucho dinamismo se puede caer en la repetición, cosa que en algún momento sufrieron, pero no por eso me gustó menos.
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14 Noviembre 2005
Free Jazz:
1- Una irrupción en el espacio libre de la atonalidad.
2- Una nueva concepción rítmica que se distingue por la disolución del metro, el beat, y la simetría.
3- La irrupción de las "músicas del mundo" en el jazz, el cual se ve repentinamente confrontado con todas las grandes culturas musicales de la India a África, y de Japón a Arabia.
4- El realce del momento de intensidad, en forma desconocida en anteriores estilos de jazz. El jazz fue siempre música de intensidad superior a la de otras formas musicales del mundo occidental pero nunca en la historia del jazz se puso tanto énfasis en la intensidad, en sentido tan extático, orgiástico -en algunos músicos también religiosos- como en el free jazz. Muchos músicos de free jazz se entregan a un verdadero "culto de la intensidad".
5- Una extensión del sonido musical, que invade el ámbito del ruido.
Así denomina Joachim E. Berendt el free jazz, y basicamente es así, a rasgos generales, pero el ver a un grupo de free en directo es algo más allá de descripciones o palabras sobre el tema, y por tanto, ya advierto que no seré capaz de describir en este comentario lo que allí sucedió.
Se presentaron como cuarteto, ni más ni menos que Famodou Don Moye a la batería y percusión, Roscoe Mitchell a los saxos y percusión, Jaribu Shahid al contrabajo y percusión, y Corey Wilkes a las trompetas. Antes de comenzar se inclinaron en reverencia en dirección a la Meca, y tras esto comenzó la descarga. No existió el calentamiento, directamente empezaron al 100%. La calidad de lo que allí presenciamos fue algo que yo
ya sabía, para nada me esperaba un mal concierto, pero aún así me dejaron boquiabierto con lo que desplegan estos hombres en directo, desde los más duro intensa y musicalmente hablando, hasta lo más bonito y preciosista, melodias nítidas y frases deconstruidas mezcladas con percusiones exoticas. Espectaculares solos, desde el fraseo de Shahid, con tremendos momentos con el arco y la creación de atmosferas, la contundencia de Don Moye a la batería, hasta el excelente trompetista Corey Wilkes que es capaz de soplar una trompeta y un fliscornio a la vez y hacerlos sonar como si fueran dos personas las que tocan, y la impresionante demostración de Roscoe Mitchell de respiración circular en un impresionante solo de saxo soprano, en el que mientras, yo pensaba que cuando terminara se caería al suelo, parecía que no respiraba. Terminaron el concierto con "Theme de Yoyo" de su disco Les Stances a Sophie de 1970, cosa que me sorprendió mucho, porque pensaba que no la tocaban en directo ya que contiene una parte vocal, y que interpretaron obviando la parte cantada.
La única pega, es que fue demasiado corto, tras "Theme de Yoyo" salieron a hacer un bis, que resolvieron con un curioso blues que se despacharon en cinco minutos, pero eso me quedé con muchísimas ganas de más. Pero los entiendo, hay que tener en cuenta la edad, y el estado físico de algunos miembros, sobre todo de Don Moye, que apenas podía andar. También un tirón de orejas a los que abandonaron el concierto a la mitad.

Algo que me desconcertó fue la aparición como cuarteto, la ya sabida y aceptada muerte de Lester Bowie, hizo que faltase un hueco, que bien está salvado por Corey Wilkes, además de la otra desafortunada muerte también de Malachi Favors en el 2004 que también fue suplido por el no menos bueno Jaribu Shahid, pero faltaba un hueco, y mi pregunta es: ¿donde estaba Joseph Jarman? No apareció en el concierto, y su aportación hubiese sido a tener en cuenta.
El post-concierto genial, eso sin duda.
Solo espero poder volver a verlos pronto y que Jarman salga de su escondite.
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