Categoría: Cine
20 Agosto 2009
Posiblemente, una de las mejores series de televisión jamás realizadas, por no decir la mejor, que es en realidad lo que pienso. La temática también ayuda, con el montón de historias que se cuentan sobre la mafia, y lo morboso del tema. Verlo desde la comodidad del sillón es bastante mejor que vivirlo. Porque a todos nos gustan los Soprano, Toni incluso nos cae bastante bien, aunque sabes que es hijo de puta máximo... extorsiona, mata, encarga matar, engaña a su mujer y a practicamente toda su familia, y demás actos no mucho mejores. Pero nos cae bien. ¿Porque? Pues porque a todos nos gustaría ser en parte como él.
Digamos que la parte de matar y la de engañar a la mujer no lo compartimos, incluso vamos a dejar de la lado la parte de sus negocios de dudosa legitimidad e incluso legalidad, pero a quien no le gustaría mandar a un par de tus hombres a darle un recado a ese vecino tan capullo que no sabe hacer otra cosa que molestar, que todo le parece mal, que en las reuniones de la comunidad se queja a destajo y luego es el que más porculo da de todo el vecindario... quizá con una visita de Furio todo se solucionase, o incluso que por las molestias causadas por todo el tiempo pagase él la comunidad de todos más 10% para cada vecino, a todos nos gustaría eso. También se nos ha dado el caso, a muchos, que estando en época de estudios nos tropezabamos con ese profesor que se nos atraviesa, que nos cae mal, pero nosotros a él también, que te corrige los exámenes al mínimo error, que los trabajos que haces siempre les parecen poco trabajados, a ese también le podrian hacer una visita, pero quizá no a él directamente, mejor a su casa, y dajarla como si hubiese pasado por allí una manada de ñús, o incluso centrarnos en su coche y dejarlo hecho bicarbonato en la puerta de la facultad, escuela o centro de estudios al que asistieramos.
No solo a Los Soprano me refiero en cuanto a este tipo de comportamientos, a todo el cine de temática mafiosa. A pesar de considerarnos de pensamiento liberal, incluso pudiendonos considerar ciudadanos de izquierdas nos vemos atraidos por ese comportamiento, ese tomarse la justicia por su mano, porque hay veces que de otro modo no se haría justicia o no la suficiente. Llegar a casi admirar comportamientos practicamente fascistas de los personajes mafiosos (ahí está el presidente italiano, aunque ese no sea motivo de admiración), cuando en realidad son una pesadilla para cualquier persona que se cruce en sus vidas y no corresponda con el tributo que ellos pidan. Sea como sea, es así, nos gusta verlo por la tele, en el cine o incluso leerlo en libros sobre el tema, nos gustaría en ciertos momentos tener el poder de vengarte de ese tipo tan cabrón que te ha rallado el coche aparcando y no te quiere dar parte al seguro o ese vecino que construye el muro de su casa a escasos centimetros de tu ventana, aquella que daba al descanpado.
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23 Enero 2006
El documental "Ivan Z", realizado por del venezolano Andres Duque, nos muestra el estado actual del creador Ivan Zulueta, además de un repaso a su pasado, por él mismo.
Tras ver el documental se me borran las esperanzas de que este hombre vuelva a hacer cine. Zulueta se encuentra en un estado de catarsis, un descanso tras haber cumplido su deber, pero sigue sintiendo como antes, recuerda su pasado con nostalgia y sorprendente lucidez, recordando hasta el último detalle.
Zulueta que fue desde el Pais Vasco hasta Madrid para estudiar cine, tenía ya grandes influencias de sus padres, su madre gran aficionada a la pintura,
y su padre organizador del festival de cine de San Sebastian, pero a eso hay que añadir su visita a Nueva York, allí conoció las vanguardias y el underground neoyorkino, Warhol, Lichtenstein, los beatniks y el nuevo cine americano junto a la nouve vague, a la vuelta a España, Zulueta estaba años luz por delante de sus compañeros de generación, aunque no por eso se aleja de ellos, de echo guardaba una estrecha relación con Jaime Chavarri.
Borau que era profesor de la escuela de cine le produce su primera película "1,2,3 Al escondite inglés" aunque él prefería otros nombres, como "Caca, culo, pedo, pis" o "Popilandia", pero la distribuidora impuso el definitivo, tras esto se dedica al diseño y a la realización de cortos experimentales, muchos de ellos en Super 8, pero el poco apego de Zulueta a su trabajo, y los varios reguistros de las autoridades franquistas a su piso de Madrid hacen que mucho de ese material este desaparecido.
Volviendo al documental, me sorprendió que no se mencionase ni el programa televisivo "Ultimo grito" ni "1,2,3 Al escondite inglés", más bien se basa en "Arrebato", su obra maestra. Zulueta recuerda el rodaje, que fue bastante dificil según parece, el material utilizado, y como se escribió y realizó el film. Comenta también su pasada adicción a la heroina, y su actual adicción a la metadona.

Es emocionante cuando Duque le presta una cámara, y Zulueta graba unas imagenes y admite que tras tanto tiempo, le sugiere respeto volver a ponerse detrás de la máquina, o cuando le enseña la enredadera que cubre toda la casa, y se queda fascinado viendo como el viento muebe las hojas, que también graba él mismo. O cuando repasa los albums de cromos que utilizó en Arrebato. También es muy interasante como al prinicipo enseña la casa, con todos sus trabajos por mitad, y los cuadros de su madre, que sigue viviendo con él, y que parece encantada con su hijo.
Hace un par de años asistí a una conferencia de Jose Luis Borau, y tras hablarnos mucho y bien sobre cine, llegó la tanda de preguntas; una de las preguntas fue la siguiente: "¿Que pasa con Zulueta?", a lo que Borau respondió sencillamente diciendo que él habia intentado animarlo a hacer otra película, le ofreció producirsela, y que Zulueta se niega, dice que Arrebato lo dejó seco, exahusto y que no sabría hacer algo que diese el nivel. En el propio documental el mismo Zulueta lo dice, que Arrebato lo dejo seco. En fin, disfrutemos de lo que hizo en cine, que en realidad no fue poco, y de su trabajo plastico.

www.ivanzulueta.com
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20 Enero 2006
Primero, me declaro un "no seguidor" de Tarantino, no hace un cine que me atraiga en demasía, y por tanto no simpatizo al máximo con lo que este hombre ofrece, pero hace poco visioné los dos volumenes de esta, su última obra. Por tanto, aclaro que no voy a hacer más que dar mi opinión sin profundizar demasiado en el tema.

Para ver una película de este hombre, ante todo hay que tener en cuenta que Tarantino es un freacky, de los grandes, y si no, a Kill Bill me remito, esta película solo puede ser obra de un flipado de las películas de serie B (y Z) orientales, spaghetti westerns y demás claras influencias que se aprecian en film.
La película me gustó, es una obra épica, paradojicamente épica y barbaramente épica.
La historia me gusta, no es gran cosa, pero está bien contada, de ahí que la cosa tenga gracia, los saltos temporales son ya algo muy común en muchas películas, pero con ellos salvan a historias sencillas que tienen su encanto y que de otra forma no tendría demasiado atractivo llevadas al cine.
Kill Bill es una película de acción, lo que se viene llamando "una película de palos", y por tanto, poco hay que pensar, de ahí también el gran éxito que ha tenido en todos los públicos, su ritmo, más que rápido, hace que se pasen las dos horas de cada parte volando, y te tenga atento a la historia sin que bajes la guardia. Además, la gran publicidad que ha tenido, también hay que tenerla en cuenta, hubo un bombardeo contralado con Kill Bill, que hizo que todos en mayor o menor medida sintiesemos que Kill Bill existía, ya antes de su estreno en España, la gente bajaba versiones estadounidenses con subtítulos mediocres, así que la expectación era grande.
Entrando ya en la película, me pareció muy gracioso la forma de salir la sangre a los enemigos de "la novia",
realmente parecen aspersores. Y bueno, me lo creo todo, que Uma Thurman se ventile con su superkatana a 100 japoneses, y que sobreviviese a un tiro en la cabeza, que se recupere de un coma de cuatro años en media hora, y todas las barbaridades que cuenta, pero que la entierren en una tumba con dos metros de tierra por encima y que salga, ahí ya no me cojes Quentin, eso ya no me lo creo, ahí te has pasado.
Los actores no lo hacen mal, la verdad, Uma Thurman es una mujer que me cae simpatica, y
que encima sale guapísima en la película, David Carradine, que será Kung Fu hasta que se muera no lo hace mal, pero es que tiene una cara de palo que no me gusta nada, de su actuación destaco el momento en el que "la novia" sale del ensayo de la boda y se lo encuentra, y al entrar finge que es su padre, para mi uno de los mejores momentos de la película.
Por último debo hablar de la banda sonora. A Tarantino se le admira mucho también por sus escogidos temas para sus películas, pero desde mi opinión, me parecen en este film en el que más casan con las imagenes y menos escuchables separadas del film.
La productora de Tarantino, llamada A Band Apart, tal cual de la película de Godard, me parece un bonito homenaje, pero cuando le preguntaron a Godard sobre el tema, el genio contestó: *"Tarantino vive del cine, y el cine vive de mi".
*Gracias Sophie
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1 Diciembre 2005
Imprescindible, así de sencillo, imprescindible, por el simple echo que desde que la vi, la tengo siempre en cuenta, porque me parece una película con tantísima personalidad que desde el primer dia, sin que el tiempo tenga que pasar por ella, tiene alma de grande, un clasico desde su estreno.
Se presentó en Cannes en el 2000, se presentó sin terminar, sin título, con banda sonora aún sin definir, y un montaje provisional, y aún así fue ovacionada y premiada en algunas categorias como director artístico, director de fotografia, y mejor actor, por poner ejemplos.
La historia de dos personas que se conocen casualmente al trasladarse ambas a vivir a un piso comunal, y
que luego descubren que sus respectivas parejas los han dejado solos. A partir de ahí comienza la historia de Chau y Li-chun, y el torbellino en el que se ven inmersos, hasta el punto de no saber donde va a terminar su personal historia de samurais. Desamparados por sus parejas, se ven bailando en esas calles de muros rotos, poca luz, y curiosos colores y sombras, encontrandose en los pasillos y haciendo el papel de simples vecinos, sus parejas no interesan, el propio Kar-Wai no les da el más mínimo interes, y la historia pertenece únicamente a ellos.
La estética es alucinante, tanto colores, como fotografía, y atmosfera, perfectamente conseguidos, esos interiores algo asfixiantes que ya forman parte de su cine, hasta el más mínimo detalle esta pensado. Los vestidos de ella, que forman parte de su personalidad, y las corbatas de él. La lluvia, más importante de lo que parece a primera vista.
La soledad es un personaje más en la historia, largos momentos solos, sentados en la cama, fumando, incluso cuando están juntos parecen solos, sin hablar, sin mirarse, planos fijos, en momentos en los que no ocurre nada, pero en los que se entiende perfectamente lo que piensan. Los personajes de Kar-Wai son solitarios, tremendamente solitarios, y en In the mood for love no lo son menos, incluso cuando están en habitaciones repletas de vecinos, los personajes parecen estar en otro lugar. Las geniales interpretaciones de Maggie Cheung y Tony Leung dan credibilidad a que toda la historia sea como es.
La música, ese factor tan importante en "Deseando amar", porque no es un apoyo, es un pilar importantísimo, no acompaña las escenas, sino que dan sentido a más de una. Desde su tema central "Yumeji's Theme", que aparece y desaparece sin siquiera darnos cuenta, hasta los fantasticamente escojidos boleros de Nat King Cole, "Aquellos Ojos Verdes", "Quizás, Quizás, Quizás", y "Te Quiero Dijste", son parte de una banda sonora en la que ningún tema es gratuito.

Su supuesta continuación, al menos temática e historica en "2046", es otra maravilla que hay que ver, otro paso adelante en la poética cinematográfica de este hombre, dueño absoluto de sus proyectos.
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29 Noviembre 2005
Esta película de 1967, está basada en un relato del también grandísimo Julio Cortazar "La autopista del sur" , pero la película lleva un rumbo propio, pronto el espectador deja camino libre a la película, dejando de intentar seguir algo cercano a el cine convencional.
Una película revolucionaria, llena de automoviles (a Godard le encantaban los coches), automoviles accidentados, de echo el filme está lleno de accidentes, coches destrozados en los lados de la carretera, e incluso en algunos con cuerpos en su interior, bastante sangre y surrealismo.
La historia de la pareja que trata de llegar desde Paris a la finca del padre de ella, al cual solo estiman muerto para así heredar sus bienes, pero el viaje no se presenta tan facil como ellos pudiesen imaginar, atascos, y como ya digo antes, accidentes, complican el normal desarrollo de su roadmovie particualar, ya que los personajes a veces dibagan sobre la posibilidad de encontrarse dentro de una película, más que en la realidad.

Para mi, caba destacar, el monologo del principio, en el que ella sentada encima de la mesa en ropa interior describe las relaciones sexuales a las que fue inducida con varias personas, el atasco posterior, con un larguísimo travelling, y la parte final en la que la pareja entra en la vida de un grupo pseudoterrorista que vive en la rivera de un rio que es animado con un personaje que toca la batería al aire libre. También descato los momentos autoestopistas, un comportamiento completamente beatnick, y además de largos monólogos de dibagaciones varias.

Probablemente la película más disparatada, loca, y surreal de su filomografía, de la cual destaco su final, con ese extraño Frente de Liberación, por su estética y colorido, la fotografía y elección de escenarios, todos del más puro estilo Godard.
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14 Noviembre 2005
Muy buena película, a la cual se la puede denominar como "comedia sofisticada", o así es como se le viene llamando a este tipo de películas desde hace un tiempo.

El personaje interpretado por Mr. Bill Murray (Don Johnston), es un ser calmado, y es que Bill Murray está instalado en la calma, este personaje que fue escrito pensando en Murray, se enfrenta a la situación de ser abandonado por su amante y recibir una carta de una antigua novia que le avisa de que hace 19 años tubo un hijo suyo, y que este se a escapado a buscarlo. Don, que es incapaz de tener una iniciativa ante aquella carta es empujado por el bueno de su vecino etíope a buscar a la madre de ese hijo que lo busca.
Con esto empieza una road movie particular que lo lleva a visitar una a una las posibles novias que aquel Murray tubo de joven
(cuando era cazafantasmas supongo), ramo de flores en mano. La primera es Sharon Stone, la cual interpreta a una americana viuda de un piloto de carreras que vive con su hija, una "Lolita" en toda regla. La siguiente, una señora que fue hippie en sus dias, pero que ahora comparte está casada con un miembro de la clase alta, y está más que adaptada a esta. Después, una comunicadora de animales, que yo, bien destaco a su secretaria, ni más ni menos que Chloe Sevigny, que luce increibles piernas y curiosa personalidad. Por última una motera-rockera que vive en una granja-garaje de reparación de motos, que no se toma demasiado bien las flores de Don. Tras esto, destacar la visita al cementerio, donde destaco también el encuentro con una florista de lo más agradable, la visita al cementerio es realmente uno de los momentos más conseguidos de la película.
Tras este viaje, algo se despierta en Don,
algo que el no sabía claro, y su vecino que está obsesionado con ser un Sherlok Holmes sigue buscando nuevas pistas. Tras esto una sucesión de circunstancias y quizá de casualidades, y un final curioso hacen de esta quizá no la película más arriesgada de Jarmusch, pero si una buena película más en su historial.
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7 Noviembre 2005
"En un partido, la pelota golpea en lo alto de la red; durante un cuarto de segundo, puede caer hacia uno u otro lado. Con un poco de suerte rebota en el que te conviene y ganas el partido. Pero también puede caer de tu lado, y entonces pierdes". Con esta frase explica Woody Allen lo que es la suerte, viene al caso porque lo que nos cuenta es la historia de un entrenador de tenis, que ve como su vida cambia poco a poco.
Jonathan Rhys Meyers, es el encargado de interpretar a ese entrenador de tenis,
que desde su modestia, acabo por introducirse en la clase alta inglesa, y acomodarse a la burguesía, y transformar su personalidad, o más bien sacar aspectos que no se conocían, por otra parte, es un personaje complejo, en el cual se juntan gustos muy dispares, desde mi punto de vista lo hace estupendamente, un personaje complicado, pero que interpreta de forma que sea creíble, que es lo importante. Emily Mortimer interpreta un personaje encantador, sale guapísima, y lo hace estupendamente, sin embargo, con Scarlett Johansson no puedo ser objetivo, no me gusta su personaje, pero aparte de eso, es que me cae muy mal, sin desmerecer de que no lo hace nada mal.
Woody afirma que esta es la única de sus películas en las que "todo funciona", supongo que se refiere al guión, donde todos los detalles están cerrados, y no se escapa nada gratuito. La historia es compleja a pesar de lo clara y esplicita que se muestra.

De nuevo sus ya conocidos créditos en letras blancas sobre fondo negro, pero en esta ocasión sustituyó sus escojidos temas de jazz clásico, por fragmentos de óperas de Verdi, un acierto por su parte, al tener mucho que ver con el tema del filme. Por primera vez graba fuera de Nueva York, y por lo que cuenta le ha encantado, según dice, todo salió estupendamente, y no hubo problemas en el rodaje. Además, afortunadamente, está planeando grabar una película en Barcelona, y algunas escenas de esta, en Oviedo.
En definitiva, una de las mejores películas de Woody Allen, que demuestra que aún le quedan muchas cosas por hacer. La que para muchos es la mejor de estos últimos años, pero no por ello desmerecer, al menos para mi, de películas como "Melinda y Melinda" o "Todo lo demás" que igualmente disfruto.
Esperamos pronto tu siguiente producción.
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13 Octubre 2005
La película se presenta en doce capítulos, donde antes de cada uno se presentan las principales acciones que van a acontecer. La acción transcurre en la ciudad de París, la fotografía en blanco y negro de Raoul Coutard es característica, los movimientos de cámara ya denotan un estilo en lo que será la carrera de Godard y esa forma de seguir a los personajes que a inspirado a tantos directores posteriores y que da tanta frescura al filme.

Un hecho a tener muy en cuenta en la película es el momento en el que Nana va al cine a ver “La pasión de Juana de Arco” de Dreyer, me parece un bonito auto-homenaje al cine por el cine mismo, y maravilloso momento de la película en el que Nana se emociona y termina llorando.
Técnicamente es muy innovadora, los planes son bastante inusuales para el momento, utilizando los reflejos en espejos de las imágenes de los personajes y realizando escenas de largos diálogos donde a veces se tratan temas muy superficiales y a veces muy profundos, llevando un ritmo perfecto, en el que el espectador se mantiene expectante y sin esperarse para nada el rumbo en el que Godard nos mete.
Los escenarios son simplemente lugares cotidianos, cafeterías, cines, habitaciones desordenadas o calles en los que nos muestra su visión del mundo parisino del momento.
El tratamiento del tema de la prostitución se hace con el más estricto de los respetos, ya que Nana se entrega en cuerpo pero no en alma a sus clientes, simplemente por necesidades económicas. Es más me parece que los clientes de Nana se les da un trato de mediocres o de simples cuerpos.

Godard se pone del lado del espectador y filma como si la cámara no estuviera allí, como un mirón que los protagonistas de acción no captan su presencia, y nos muestra datos para que disfrutemos viendo la película, como carteles en las calles y los guiños que ya antes nombro, a pesar de la espontaneidad del filme nunca dudamos de que lo que estamos viendo es verdaderamente una obra de arte.
servido por jazzpower
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